Por: Redacción de GalaTView
Foto Cortesia
A un día para que se cumpla el centenario del hundimiento del Titanic, el mayor naufragio de la historia. Partió de Londres con más de 2.200 personas a bordo. Sólo 705 se salvaron. Ahora, las investigaciones sobre el gigantesco transatlántico aumentan.
Gran parte de la publicidad del Titanic estaba basada en una frase: “Ni Dios puede hundirlo”. Jamás se había construido un buque de semejante porte y con tantas medidas de seguridad para casos de accidentes. Sus catorce compartimientos estancos, por completo herméticos, y su doble fondo, garantizaban que aquella nave podía llamársela “insumergible”.
A las 21.40 del 14 de abril de 1912 el Messaba, un buque que navegaba por la zona, envió al Titanic un aviso de hielos flotantes. Este mensaje no llegó nunca al puente de mando porque consideró que “esas cosas” no afectarían a la nave. Entonces, siguieron navegando a 22 nudos, casi a toda máquina.
Un nuevo navío, el Baltic, también advirtió sobre los hielos flotantes. Sin embargo, en el Titanic seguían haciendo caso omiso a estas advertencias. Todos reían felices y seguían brindando.
A las 23.40 se produce el choque, que abrió un costado del buque a lo largo de 100 metros. Pero el Capitán Smith ni se inquieta. La orquesta seguía tocando y la fiesta a bordo continuaba mientras los pasajeros jugaban con los trocitos de hielo que habían caído sobre la cubierta. Pero comenzó a hundirse y solo había 16 botes salvavidas cuando debieron haber sido 48.
La radio emitió el pedido de auxilio pero el Californian, a sólo 8 millas del lugar, no lo recibió porque su radiotelegrafista había desconectado el aparato 10 minutos antes, enojado por el trato arrogante de sus colegas del Titanic…
La orquesta del Titanic
Uno de las más famosas leyendas del RMS Titanic es la relativa a su banda de música. Durante el hundimiento, los ocho miembros de la banda, dirigidos por Wallace Hartley, se situaron en el salón de primera clase en un intento por hacer que los pasajeros no perdieran la calma ni la esperanza. Más tarde continuaron tocando en la parte de popa de la cubierta de botes. La banda no dejó de tocar incluso cuando ya era seguro que el buque se hundiría.
Ninguno de los integrantes de la banda sobrevivió al naufragio, y desde entonces ha habido mucha especulación respecto a cuál fue la última melodía que interpretaron. Algunos testigos dicen que la última canción fue el himno “Nearer, my God, to Thee” (Cerca de Ti, mi Señor). Por otro lado, existen tres versiones de dicha canción y nadie exactamente ha podido confirmar cuál de ellas se interpretó, o si realmente fue ésa la última.
Otros mitos:
Cuando al hundirse el barco los pasajeros de entrecubierta de Titanic tratan de subir a los botes salvavidas, la tripulación les cierran el paso. Tienen la precedencia los pasajeros de las cabinas de lujo. De los pasajeros de la primera clase muere el 38%. De los emigrantes que ocupan la tercera clase el 75% pierde la vida.
Un cocinero, un tal Maynard contó que vio al capitán Smith acercarse a nado al bote volcado llevando en sus brazos a una criatura. También el radio operador que se salvó sintió como le daba ánimos cuando estaba en el agua flotando, cerca del bote volcado.
El Titanic ha ganado un campo de cierta reputación, misterio y leyenda, que ha venido a cautivar hasta los más escépticos


